De un proyecto de fin de semana a una necesidad real

La historia de cómo nació Contámelo.

🇨🇴

Un problema muy colombiano

Ocaña · Cúcuta, Norte de Santander

Contámelo no nació en una sala de juntas, ni después de levantar millones en inversión. Nació de una transición personal y de un problema que todos en Colombia (y en gran parte de Latinoamérica) hemos vivido: la pena de pedir nuestra propia plata.

La vuelta al código

Estudié programación desde el principio y trabajé un año como desarrollador freelance. Después me metí de lleno en QA — manual, automatización, especialista — y ahí estuve más de tres años. Pero la programación nunca se fue del todo: en los últimos meses empecé a tocar código de nuevo mientras seguía en QA, hasta que decidí dar el salto completo a desarrollo backend.

Necesitaba un proyecto real, algo que me obligara a construir desde cero y enfrentarme a problemas de arquitectura, bases de datos y APIs. Así nació Colmena: una app de finanzas personales para registrar ingresos, gastos, cuentas y categorías — el gestor financiero completo que cualquier colombiano necesitaba.

De Colmena a Contámelo

Colmena tenía de todo: transacciones, cuentas bancarias, categorías de gasto, obligaciones. Pero una feature empezó a destacarse por encima de las demás: las deudas entre personas. "Me deben" y "le debo" — eso era lo que la gente realmente necesitaba resolver.

Y mientras más la construía, más me daba cuenta de algo: el problema técnico era fácil. El problema real era social.

"Uno le presta $30.000 a un amigo y prefiere perderlos antes que pasar por intenso cobrando. Eso no es generosidad — es pena."

No era un problema de contabilidad. Era un problema de relaciones humanas. La gente no necesitaba una calculadora más sofisticada — necesitaba una herramienta que entendiera que cobrarle a un amigo es incómodo, que recordarle a la familia es delicado, y que la plata entre personas cercanas siempre tiene un componente emocional.

Ahí fue cuando Colmena dejó de ser un ejercicio técnico y se convirtió en Contámelo: el cuaderno de fiado digital. Eliminé las features que sobraban y puse todo el foco en deudas entre personas, con inteligencia artificial que entiende voz, texto y fotos, mensajes de cobro por WhatsApp que se adaptan a la confianza con cada persona, y un diseño cálido que no intimida.

Hoy Contámelo está en producción y funcionando, construido desde Ocaña y Cúcuta con la misma calidez ocañera que lleva adentro.

Una misión simple

Contámelo existe para que usted pueda llevar sus cuentas claras sin dañar sus relaciones. Para que cobrar no sea un acto de valentía sino algo natural. Para que las cuentas claras sí conserven las amistades largas.